Nacemos científicos

Les dejo un pedazo de una entrevista que se le hizo a Michio Kaku, físico y divulgador de la ciencia.

No puedo estar más de acuerdo con Michio. Cuando somos pequeños todas las cosas nos impresionan y nos preguntamos por qué pasan. Nos ponemos a jugar y experimentar con todo lo que vemos. ¿Quién no disfrutó hacer botar una pelota? ¿Quién no disfrutaba ver cómo volaban sus aviones de papel? ¿O quién no se quedó hipnotizado viendo cómo giraba un trompo? ¿Ver cómo se iba el agua al destapar una bañera?

Y es que la ciencia básicamente es eso. Es un juego de descubrimiento.

No son sólo un montón de fórmulas difíciles en un pizarrón. Los científicos tampoco son el típico loco despeinado que vive aislado en su laboratorio. Y los matemáticos no son personas que saben hacer cuentas rápidamente.

Tenemos esa impresión porque así nos lo enseñaron en la escuela. En cambio, nunca nos enseñaron a explotar nuestra curiosidad, nunca nos enseñaron a cuestionar el porqué de las cosas, ni tampoco nos enseñaron como buscar las respuestas. Lo que si nos enseñaron fue aplicar fórmulas y calcular áreas, que probablemente  nunca usaríamos en nuestra vida cotidiana.

Por suerte no todos los profesores son así. Yo tuve la suerte de tener un gran profesor de matemáticas en la secundaria, el profesor Moisés. Recuerdo que fue el primer profesor que nos ponía a resolver problemas matemáticos de verdad, donde para resolverlos necesitabas más ingenio que el conocimiento de muchas fórmulas sin sentido. Recuerdo que había clases que nos ponía juegos para pensar, como los sudokus (en esa época se empezaban a poner de moda). También fue él quien me insistió en participar en concursos de matemáticas, que definitivamente cambiaron mi vida. Probablemente es el profesor al que más le debo. Y probablemente gracias a él me volví a enamorar de la ciencia y hoy estoy estudiando física en la facultad de ciencias. n_n

Y ustedes ¿qué piensan?

¿Todavía conservan esa curiosidad que tenían de niños?

¿Hay algún profesor que les haya impregnado ese amor por las matemáticas o la ciencia?

O al contrario, ¿Tienen algún profesor que les haya aplastado ese amor por el descubrimiento?

¿Cómo creen que se deberían enseñar las matemáticas y la ciencia a los niños?