Lewis creador.

Hoy les hablaré un poco de la teoría enlace valencia, para poder dar contexto apropiado para entrar en la resonancia, y poder aclarar mucho de las luciérnagas.

Para los físicos, resonancia es la tendencia de un sistema a oscilar a una mayor amplitud en ciertas frecuencias, al compararse con otras. Por lo que tengo entendido, esto se aplica desde en la oscilación de un péndulo, hasta en las óperas: ¿Alguna vez escucharon “Esto no se acaba hasta que la gorda cante”?. Yo siempre lo vi como la señora gorda (gordita, con cariño) que cantaba al final una nota con una voz poderosísima, capaz de romper todos los vidrios de la sala. En la realidad esto es posible: cuando la frecuencia de la voz de la cantante iguala a la frecuencia de oscilación de las partículas en el vidrio, éste se rompe. Pero esto no es mi negocio, y como me dirían, “zapatero, a tus zapatos”.

En química, la resonancia no es un fenómeno tan llamativo, pero es igual de interesante: Habla sobre cómo los electrones se deslocalizan en una molécula. No, no los voy a dejar aquí, pero necesitamos más contexto…

El señor Lewis (Lúis para los cuates), también conocido como Gilbert Newton Lewis, propuso en 1916 un modelo sobre cómo poder explicar la manera en la que los compuestos se enlazaban. Y lo hizo, de una manera impresionantemente sencilla: puntitos y palitos. Un modelo para explicar algo nunca debe ser muy complejo: debe ser simple; tan simple que pueda ser adaptado fácilmente a las inclemencias que aparezcan.

Volviendo al Génesis, Teoría enlace-valencia, capítulo uno.

En el principio, Lewis creó la teoría enlace-valencia. Ésta teoría era algo informe, estaba vacía, cubierta de obscuridad y de ignorancia. Entonces dijo Lewis, “Sean los puntos electrones”: y fueron electrones. Y vio Lewis que los puntos eran buenos: y apartó Lewis los electrones no compartidos de los compartidos; y llamó a los puntos no compartidos pares electronicos libres, y a los puntos compartidos enlaces. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.

Lewis dijo: “Que los elementos puedan ser incluidos en la teoría, para estudiarlos bien”. Y así sucedió. Lewis separó a los elementos donadores de electrones de los aceptores; y Lewis llamó metales a los donadores y no metales a los aceptores.  Así hubo una tarde y una mañana: este fue el segundo día.

Lewis dijo: “Que los elementos aceptores de electrones puedan enlazarse entre ellos o con los metales”. Y así sucedió. Lewis llamó al enlace metal-no metal iónico y al enlace no metal-no metal covalente. Y Lewis vió que esto era bueno. Entonces dijo: “que cada átomo se quede con ocho electrones”. Y así sucedió. Los compuestos se enpezaron a formar, metal con no metal y no metal no metal. Y Lewis vió que esto era bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el tercer día.

Lewis dijo: “Que el enlace metal-metal se encuentre en el firmamento para distinguir qué podemos y no explicar con esta teoría, y que estén como lámparas para iluminar a Enrico Fermi”. Y así sucedió. Lewis dejó la parte metal-metal que no pudo explicar bien con el octeto electrónico hasta que surgió la teoría del mar electrónico de Fermi. Y Lewis vió que excluir esa parte era bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el cuarto día.

Lewis dijo “Que sea posible que haya elementos que puedan donar dos electrones al mismo tiempo”. Lewis creó el concepto de enlace covalente coordinado. Y Lewis vió que esto era bueno. Entonces bendijo a los químicos, diciendo: “Sean fecundos con sus compuestos y multiplíquenlos: llenen todos los compuestos con enlaces iónicos, covalentes y covalentes coordinados”. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el quinto día.

Lewis miró todo lo que había hecho, y vió que era muy bueno: serviría más de cien años para explicar una gran cantidad de compuestos. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.

Como podemos ver, la teoría de Lewis nos permite explicar enlaces entre coompuestos metal/no metal y no metal/no metal, de manera muy sencilla. Pongamos un ejemplo, la molécula de hidrógeno. Si buscan en una tabla periódica o preguntan, lo que menos trabajo cueste, verían que el átomo de hidrógeno tiene tan sólo un núcleo y un electrón. Podríamos dibujar entonces, que la molécula de hidrógeno (H2) se ve como:

H·   <— esto es un átomo de hidrógeno.

H·   <— esto es otro átomo de hidrógeno.

H· · H   <— esto es una molécula de hidrógeno.

Uno de los postulados de la teoría enlace valencia dice que los átomos deben tener ocho o cero electrones alrededor de ellos, a menos que sean hidrógeno, el cual debe tener dos. Entonces, puedo decir que la representación de arriba es adecuada, pues cumple con el postulado. Los dos electrones cerquita simbolizan un enlace.

Pongamos algo más aleatorio. Supongamos un compuesto HE. Se sabe que E tiene siete electrones. Entonces:

H·   <— esto es un átomo de hidrógeno.

·Ë:   <— esto es un átomo de cloro. (Supongan que la línea bajo la E simboliza dos puntitos)

H· ·Ë:   <— esto es una molécula de HE.

¿Qué tal?. En la molécula hipotética HE se puede observar que el elemento E ficticio tiene tres pares libres alrededor de él (arriba, derecha y abajo del átomo), y un par compartido. Es decir, tiene tres pares libres y un enlace con el hidrógeno. Es decir, E tiene, en su vecindad, ocho electrones, mientras que el hidrógeno tiene sólo los del par, dos electrones.

Pongamos una imagen para seguir ilustrando.

Espero haya servido esta entrada para dar a conocer lo que “San Lewis” trajo a la química: Su modelo sigue sirviendo estos días para simplificar muchos compuestos, y para ejecutar cálculos computacionales a gran velocidad al hacer varias simplificaciones. En el siguiente post habaré bien bien sobre la resonancia, ya teniendo esta base.

Anuncios

2 comentarios el “Lewis creador.

  1. “Lo que he intentado es darte una pista… la química tal vez posea alma. Pero puede que haya sido en vano. Quizás el químico ya está condenado y debe ser guardián de lo oculto. Puede que el químico haya perdido su alma, mas nunca perderá su coraje. Y conforme descienda en el infierno, verá incontables hornos incandescentes y olerá el familiar olor del azufre. El gritará: -Asmodeus, dame un tubo de ensaye-”

    Gilbert Newton Lewis – Palabras escritas al final de un manuscrito en la biblioteca Bancroft de la universidad de Berkeley

    “I have attempted to give you a glimpse…of what there may be of soul in chemistry. But it may have been in vain. Perchance the chemist is already damned and the guardian the blackest. But if the chemist has lost his soul, he will not have lost his courage and as he descends into the inferno, sees the rows of glowing furnaces and sniffs the homey fumes of brimstone, he will call out-: ‘Asmodeus, hand me a test-tube.'”

    Gilbert Newton Lewis – At the end of a manuscript in the Bancroft Library at UC Berkeley

    ¡¡¡¡ME FASCINA ESTA FRASE!!!!

  2. 😀 por Dios, quieres ser mi profesor de química, te entendí mucho mejor que a mi profa, se me hace mas fácil recordar todo esto en la forma en que lo cuentas, Gracias, por cierto por suerte encontré su blog, no era que yo buscará, pero no me arrepiento, de haberlo encontrado, hablan de cosas muy interesantes, pero no entiendo uno que otro tema, es un muy buen aporte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s