Galileo (parte 2)

Nos habíamos quedado con Galileo acabando de escribir su libro “Siderus Nunci” en donde Galileo nos presenta sus observaciones telescópicas, y defiende el copernicanismo dando la prueba definitiva de que el sol no gira alrededor de la Tierra, las fases de Venus. Esto no se aceptó de inmediato, los astrónomos conocedores cambiaron, pero faltaban todavía varios por cambiar. Este libro se lo dedico a Cósimo II de Medici, llamando a las lunas de Júpiter los planetas mediceos. Lo alaba de una manera impresionante, lo cual le aseguró una parte en la corte como matemático y filósofo.

Nos acercamos a la primera parte del juicio de Galileo. Él es famoso por su juicio ante la inquisición y sus palabras (mito falso, por cierto) de “sin embargo se mueve”. Primero que nada, Copérnico para este punto no estaba vetado por la iglesia, realmente ni le prestaban atención.  Galileo se empezó a pelear con varios jesuitas que hacían observaciones con su telescopio, pues quería ser Galileo el que hiciera los descubrimientos, no otros, sin embargo quería que todos lo aceptaran. Empezó a hacer enemigos y entonces fue cuando la iglesia empezó a poner el ojo en Galileo, y en Copérnico. Mandaron llamar a Galileo y le dijeron que ya no publicara de Copérnico, mientras que Copérnico fue puesto en la lista negra. Galileo salió ileso y ni le prohibieron alguno de sus libros. Sólo le pidieron que tuviera más cuidado.

Galileo empezó bien, no hizo publicaciones, se portó bien. Pero hubo un cometa y Galileo tenía que escribir de ello. Para no ir contra la iglesia, lo publicó bajo el nombre de un amigo suyo, a pesar de que era evidente que era Galileo. Un jesuita, siguiéndole la corriente, hizo un tratado en contra del de este amigo de Galileo bajo el nombre falso de Orazio Grassi. Galileo, enfurecido, publicó un libro, ahora sí con su nombre, en el que destrozaba a Grassi. “Il Saggiatore” se llamaba. El libro más que nada trata de filosofía y del método científico, haciendo una innovación en la ciencia, experimentar para ver la realidad, no sacarse todo de la manga y conjeturar de manera extraña. En este libro, la mitad es el escrito de Grassi y la otra mitad es la contestación de Galileo a cada parte del escrito.

Publicó este libro pues había un nuevo Papa, el Papa Urbano VII, Maffeo Barberini, para los cuates. Barberini era inteligentísimo, interesado  en la ciencia, y básicamente todo lo que Galileo necesitaba para que lo dejaran en paz, o eso creía (si, Barberini era así, pero una sola persona no puede defender a Galileo). Aquí Galileo comete el error que le costará su segundo juicio, el famoso. Ya pensando que había libertad, escribe los famosos “Dialogos sobre los dos máximos sistemas del mundo, Tolomeo y Copérnico”. No pone el de Tycho pues Galileo detestaba Tycho y realmente no podía decir mucho del modelo. Este libro consta de 4 jornadas, en las que se reúnen 3 personajes inventados por Galileo. Salviati, que representa a Galileo (el listo), Sagredo, que el público (el preguntón con sentido común) y Simplicio, el no tan listo, y una representación de los enemigos de Galileo.

Tanto de este libro como del juicio famoso de Galileo les hablaré la siguiente vez.

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