Adios, transbordadores, los extrañaremos.

“We choose to go to the moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard.”

JFK

Y lo lograron. Se llegó a la Luna en 1969, con Apolo 11; historia ya muy conocida. Ahí fue cuando la NASA se preguntó: ¿y ahora qué?

Como Estados Unidos había gastado mucho dinero en la guerra de Vietnam, a la NASA no le quedaron muchas opciones. Ya habían llegado a la Luna, así que decidieron experimentar más en el espacio; decidieron crear un nuevo programa cuyos objetivos se centrarían en órbitas cercanas a la tierra. Ahí podrían hacer muchos experimentos científicos y luego crearían la estación espacial y lanzarían el Hubble. Así empezaron los transbordadores.

Después de muchas propuestas, se decidió crear un transbordador que tuviera un orbitador que al despegar se deslice y aterrice horizontalmente. Se crearon varios prototipos (ninguno de los cuales lograba lo que se quería), hasta que llegó el Enterprise (muy obvio de donde viene el nombre). El Enterprise no podía ir al espacio, pues no tenía motores en él. Se usó para pruebas siendo lanzado de un avión. El diseño agradó y se hizo el Columbia, ya con motores.

El transbordador espacial consta de un  tanque externo que tiene combustible (la gran cosa naranja). El combustible es de hidrógeno y oxígeno líquido que al combinarse crean mucha energía para que la nave se eleve. También tiene 2  tanques más pequeños con otro combustible. Primero se liberan los tanques chiquitos, que se recuperan y son reusables (la recuperación en si es toda una odisea y un trabajo muy peligroso). El tanque grande se libera después, y ese se pierde, pues se deshace. También cuenta, evidentemente con el orbitador, donde está la tripulación y esa es la que llega después. Para que al entrar en la atmósfera de la Tierra el calor no haga explotar al orbitador, tiene muchas (hablo de miles) de piececitas de cerámica que cubren al orbitador. Además de que cuenta con motores. Es muy interesante el proceso de hacer una nave. Se hacen en diferentes lugares los tanques y el transbordador está guardado usualmente en el Kennedy Space Center en Cabo Cañaveral (Florida). Se traen todas las partes al edificio de ensamble, que es un gran edificio con el logo de la NASA. Ahí, como su nombre lo indica, se ensambla todo, pero se pone ya en una posición vertical. Luego llega una maquina pesada y grande que transporta el transbordador al pad de lanzamiento. A pesar de estar cerca, toma horas hacer esto, pues el vehículo va a una velocidad de menos de 1 milla por hora, para que todo se quede en su lugar.

Regresando a historia, en 1981 el Columbia salió en su primera misión al espacio, siendo todo un éxito. Se creó el Challenger después.

Lograron muchas misiones los transbordadores (se construyeron el Discovery y el Atlantis), hasta que tuvieron su primer accidente. El Challenger en 1986 explotó. Lo que pasó es que en la fecha de lanzamiento había mucho hielo, y el hielo hizo que una parte del transbordador no funcionara como debería. Fue una tragedia, pues nadie sobrevivió.

Después de recuperarse del accidente, la NASA creó al Endeavor. El Endeavor fue creado con mucho cuidado, procurando no cometer errores, y salió muy bien. Lo lanzaron al espacio y no pasó nada malo.

Después se lograron misiones importantes, se hizo la estación espacial internacional, con ayuda de muchos otros países, el lanzamiento (y reparación) del Hubble, visitas al MIR (estación espacial rusa que servía para hacer experimentos hasta que la destruyeron pues cumplió su propósito).

Fueron buenos años, a pesar de que después también se perdió al Columbia, ya que al entrar en la atmósfera algunas de sus piezas de cerámica se desprendieron durante su misión y todo explotó al entrar en la Tierra. Años pasaron y de nuevo, se checó todo y luego el Discovery fue lanzado nuevamente, siguiendo con el programa.

Pero este programa ya ha acabado, el pasado 8 de Julio se lanzó Atlantis, para la última misión de los transbordadores espaciales.

Originalmente la NASA planeaba tener otro muy ambicioso (y en mi opinión hermoso) programa, llamado  Constelación. El ex presidente Bush ya había aceptado este programa, pero el nuevo presidente, Obama, acabó con él por razones económicas…

El programa Constelación consistía en hacer nuevamente cohetes, muy parecidos al Apolo, pero con mucha más tecnología. Tendrían una cápsula para orbitar, llamada Orión (donde estaría la tripulación) y para lanzarlos usar los vehículos de lanzamiento Ares I (el chiquito) y Ares V (el grande).

Era un programa ambicioso, pues, a diferencia del transbordador, este sí puede ir a la luna, e incluso a Marte.

Con este programa cancelado, el futuro de la NASA es extraño. Tienen planeado intentar vuelos comerciales, además de mandar muchos vehículos sin tripulación a Júpiter (misión Juno), ver acerca de la gravedad de la Luna (misión Grail) y buscar hoyos negros (misión NuStar).

Para más información, les recomiendo esto:

Acerca de transbordadores: http://www.youtube.com/watch?v=SvaG0xDdP8g

Acerca del futuro de la NASA: http://www.youtube.com/watch?v=hBnO8lJd2JU&feature=relmfu

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2 comentarios el “Adios, transbordadores, los extrañaremos.

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