El descubrimiento de las células

Pocas cosas son tan fascinantes como una célula. Si estás leyendo esto, es obvio que eres un ser vivo, y como tal, estás formado por células. Algunos organismos cuentan con una sola célula, es decir, todo ellos son la célula, o la célula es todo ellos, y son tan pequeños que se necesita un microscopio para poder observarlos; otros, como nosotros, somos multicelulares y estamos formados por billones de células.

Fue allá por 1665 que un científico británico llamado Robert Hooke se asomó por primera vez al microscópico mundo celular. En su obra “Micrographia”, entre muchas otras cosas, mostró una curiosa red de cavidades que observó al mirar un corte de corcho a través del microscopio, a las cuales llamó “células”, que precisamente significa “celditas”. Realmente lo que Hooke observó no eran células tal cual, sino las paredes de celulosa remanentes en los lugares en los que alguna vez hubieron células vegetales vivas.

Dibujos de las observaciones de corcho en el microscopio hechos por Robert Hooke en su libro "Micrographia". A las pequeñas celdas les dio el nombre de "células".

Anton Van Leeuwenhoek, un comerciante de telas holandés aficionado a los lentes y lupas, hizo gala de una habilidad asombrosa para pulir lentes y fabricó el microscopio más extraordinario y poderoso de su época. Leeuwenhoek no era ningún sabio, científico ni mucho menos, pero con su estupendo microscopio pudo observar cosas que ningún otro hombre había observado jamás: células vivas. Muestreando aquí y observando allá, fue el primero en observar bacterias, protozoarios e incluso células de organismos multicelulares. Fue tal el asombro de los científicos que se carteó durante muchos años con la Royal Society de Londres, que en aquél entonces era el más importante grupo de intelectuales del mundo.

Leeuwenhoek fue el primero de muchos. Después de él siguieron otros intrépidos aventureros que también se adentraron al desconocido mundo de las células. Algunos como Lazzaro Spallanzani se encargaron de refutar la teoría de la generación espontánea en los microorganismos, otros como Louis Pasteur y Robert Koch demostraron que algunos microorganismos son la causa de las enfermedades infecciosas, y unos más como Robert Brown o Christian de Duve  descubrieron parte de su estructura interna.

Sí, puede que no lo parezca, pero esto es un microscopio. Con él, Anton Van Leeuwenhoek observó por primera vez células vivas.

Hoy en día nuestro entendimiento de la célula es mucho mayor que el que se tenía en aquél entonces, y sin embargo, cada vez son más las preguntas que surgen alrededor de estas fascinantes estructuras. ¿Cómo se originó la primera célula? ¿Cómo interaccionan una con otra para formar colonias? ¿Cómo conforman a un organismo multicelular?

Quiero compartir una animación que desarrolló la Universidad de Harvard en la cual se muestran algunas de las muchas complicadas estructuras de un leucocito o glóbulo blanco, que son células de la sangre especializadas en la respuesta inmune de los animales.

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